martes, 19 de enero de 2010

Cacho de carne

- Ha estado bien, ¿verdad?
- Uff, pues sí. Estoy agotada pero repetimos cuando estés listo, ¿eh?
- Viciosa...
- Siempre.
- A ver si te vas a enganchar a mí...
- No te preocupes, no lo creo.
- ¿No lo crees? ¿No te gusto?
- Para echar un polvo, sí. Evidentemente...
- ¿Sólo para un polvo? ¿No te pillarías por mí? Mira que le pasa a muchas mujeres.
- No.
- ¿Noooo?
- Ni de coña.
- ¿Y por qué no? Soy un tipo encantador...
- No lo dudo, pero no eres mi tipo de hombre.
- ¿Y cuál es tu tipo de hombre? Yo no estoy mal físicamente, soy agradable, inteligente, tengo éxito, follo bien... Tengo tirón entre las mujeres y lo sabes.
- Sí, lo sé. ¿Y? No eres mi tipo de hombre y ya está. Seré la excepción que confirma la regla, pero no tendría una relación contigo más allá de unos polvos ocasionales.
- No te creo. Sólo que no quieres pillarte por mí.
- Puedes creer lo que te dé la gana, pero lo que te digo es cierto.
- Creo que eres la primera mujer con la que me cruzo que no quiere algo más.
- A ver cómo te lo explico. Va a sonar un poco fuerte, pero es así. A mí me puede gustar mucho comerme un filete de ternera. Experimento placer cuando lo hago, amén de que sacio una necesidad fisiológica. Pero eso no significa que me vaya a enamorar de él ni que quiera estar comiendo filetes todo el día. Puede que me gusten más los huevos fritos, por ejemplo.
- ¡¡Qué bestia!! ¿Te das cuenta de lo que me acabas de decir?
- Sí. ¿De qué te sorprendes? Es algo que ambos sabíamos...
- Ya, pero es que se pueden decir las cosas de muchas maneras.
- No te hagas el ofendido, porque no te molesta la falta de delicadeza. Lo que te jode es el ego. Anda, dejémoslo. Cuando salgamos de esta habitación, volverás a casa con tu novia, yo a mi vida y cuando a ambos nos pique, volveremos a quedar. Y ya está.

6 comentarios:

Fran dijo...

Él me ha dado pena, que ella ha sido un poco cruel.

Fran dijo...

Vistos los borradores, ¿por qué te ha dado por escribir esto? No tiene nada que ver con lo que he leído.

Isabel dijo...

Buff..

Turulato dijo...

Será el japonés Capi... A mi, hoy, me gusta. Hace unos años me hubiese dejado a cuadros. Pero la cuestión no es esa, sino la que mantiene ella: nuestro ego. En realidad, creo que todos nosotros intentamos averiguar si ellas nos quieren.
Y yo, por lo menos, presiento que lo he hecho siempre por el camino equivocado. Por eso digo que no las entiendo, pero siento que soy yo quien no entiende de la misa la media.

Kalia dijo...

Pues cada uno que sienta lo que quiera, o, mejor, lo que pueda. Pero así de pronto se me ocurre que yo con un pedazo de carne así, tan inseguro y tan chulín......ni para la cama. Es que por muy macizo que estuviera, creo que me la dejaría floja, como dice mi amiga Mer.

Silvia dijo...

Fran, ella no es cruel. Como dice Kalia, es un pelín chulín y no se merece otra contestación. El porque de escribir esto es por una conversación que escuché en los servicios de la biblioteca, que hizo que recordara algo.

Kalia, que generosa has sido con él diciéndole chulín. Yo lo clasificaría de gilipollas.