martes, 26 de octubre de 2010

Divagando

Hay una frase atribuida a Lord Byron que dice "Cuanto más conozco a los hombres, más quiero a mi perro". Frase que en varios momentos de mi existencia he escuchado en la boca de varias mujeres. Yo no tengo perro y me sigue gustando una barbaridad eso de conocer a los hombres. Aunque no los entienda. Y es que el día que dieron clases de cómo entenderlos, yo tenía que estar a por uvas...


Es curioso, la mayoría de mis amigos son hombres y nos llevamos estupendamente. Aunque tenemos distintas formas de abordar ciertos temas, nos entendemos bien. Pero cuando hablamos de algo más que una relación de amistad, como le dije a una amiga, tengo un ojo crítico para escoger a los que tienen problemas en ese aspecto. Si me hubiera metido a psicóloga, me forraba...

Hoy nos hemos vuelto a ver. Después de un mes sin tener noticias suyas, aparece con esa sonrisa seductora de oreja a oreja, diciendo que podíamos marcarnos una escapada romántica de fin de semana. Supongo que responder a esa proposición con un ¿Tú estás tonto? no es lo que él había imaginado, sino que más bien esperaba que estuviera emocionada con la propuesta. Pero es lo que hay.

Es irónico. Justo esta mañana comentaba que no me gustan las conversaciones estériles que no llevan a ningún lado salvo a hacerse daño y por la tarde, me veo embarcada en una.
He recurrido a toda mi paciencia para tratar de explicar el motivo de mi reacción, lo que me ha generado dudas e incertidumbres y lo único que he sacado en claro, al escucharle, es que la responsable soy yo porque no soy capaz de enamorarme. Otra vez el mismo argumento escuchado otras veces.

Sé que no es así en esta ocasión, que tengo motivos para no querer embarcarme ni involucrarme en esta relación, pero con mi capacidad eterna de dudar, estoy dándole vueltas a la cabeza a lo que he oído. ¿Y si es cierto? ¿Y si puede mas el egoísmo y el miedo? ¿Los esqueletos que tengo en el armario? ¿Si predomina la parte de mí que me zancadillea?

¡Cómo se nota que he vuelto a Madrid...!

6 comentarios:

Fran dijo...

Ignora esa clase de comentarios y procura volver al estado zen tinerfeño, que es mucho mejor.
A todos nos duele que nos rechacen, aún sabiendo que hay motivos y muchos, cuando eso sucede, usamos la táctica del ventilador y echamos la mierda para otro lado.
Ah, y dejemos una cosa clara: las incomprensibles sois vosotras. Pero sois adorables.

Poledra dijo...

Hombre, no enamorarse de cualquiera o en cualquier momento no significa no ser capaz de enamorarse, y todos tenemos esqueletos en el armario y una vena egoista y no por ello dejamos de enamorarnos, no te preocupes, que simplemente, no era la ocasión.

Un abrazo

Turulato dijo...

¿Tú estás tonta?....y lo único que he sacado en claro, al escucharle, es que la responsable soy yo porque no soy capaz de enamorarme.

Eso Silvia es infantil. Una defensa. Como no sucede no se que, necesariamente tiene que haber una respuesta. Pues no. Cuando no entendemos la existencia comenzamos a marear la perdiz. Poledra habla con sensatez.

Ni tú ni nadie sabemos que te espera y mucho menos cuando. Vivir, niña, es aceptar eso y tirar p'alante. Que sale no se que, ¡bien!; y si no.. ¡será por tu bien!. Guste o no, es cosa indiferente.

¿Qué se pasan muy putas?. ¡Claro!. Lo sorprendente es que no parecemos entender que madurar exige retorcerse los hígados. Es necesario. Solo quien pierde algo alcanza a sentir su magnitud; solo quien siente el valor de algo en todas y cada una de sus células está en condiciones de vivirlo en plenitud.

Basta de regañina. Me encanta tu nobleza; eres cabal. Pocos son capaces de desnudar su pensamiento como lo haces. Vales mucho. Creo en ti. Y a partir de ahí.. Lo que nos toque, mujer.

Kalia dijo...

Pero, ¿qué es eso de que no eres capaz de enamorarte? Ocurre solo que pones el listón muy alto. Y haces bien. ¿Culpable? No, sensata. Todo sucede, como viene a decir Polendra, cuando debe suceder. Ya llegará el momento.

Turulato dijo...

Como no he interpretado bien lo narrado y le he soltado a mi amiga un rapapolvo inmerecido en público, en público pido disculpas.
Un besote

Anónimo dijo...

Que se creía que estabas deseando irte con él después de un mes sin noticias suyas ? Desde luego era tonto ,ni que fuera el único hombre del mundo !! MER.