lunes, 22 de diciembre de 2008

Anacronismo

Hace no demasiado, hablando con mi amigo Carlos, éste me llamó anacrónica porque me niego a escribir mensajes en el móvil como si fuesen un criptograma. Yo escribo normal, como lo puedo hacer aquí y muy pocas son las palabras que abrevio cuando escribo.

A los pocos días, me "quejaba" a Fran de las faltas de ortografía que veía en un foro de profesionales de mi sector. En ese foro, una "compañera" me saltó que en la era del messenger y el SMS era la costumbre para justificar que se cometieran faltas de ortografía.
Que algo sea costumbre, no significa que sea bueno y además, en un foro, no tienes las limitaciones de caracteres que tienes en el SMS y no hay necesidad de abreviar. Esas faltas se cometen por ignorancia o descuido y lo triste, es que hay quien se jacta de ello.

Pero mi anacronismo, además de por mis gustos musicales como dice Fran, tiene que ver con otra cosa.

Me gusta escribir cartas. De las de toda la vida: papel, pluma o bolígrafo, sobre y sello. Si no lo hago tanto como me gusta, es por la rapidez del e-mail y porque con ciertas personas, por otras circunstancias, no puedo hacerlo.

Estos días doy rienda suelta a mi anacronismo. Cierto es que recurro al e-mail o a los SMS para enviar felicitaciones navideñas (sobre todo, por compromiso), pero toca disfrutar. Comprar las felicitaciones, pensando en si le gustará al destinatario; sacar la estilográfica, que cada vez uso menos; y dejar salir a la procesión de pulgas que tengo por letra, para que no se me olvide como se escribe sin tener que recurrir a la tecla. Y sobre todo, rezar porque Correos entregue las cartas en un plazo razonable y la felicitación no les llegue en marzo (aunque a mí me hace ilusión que lleguen hasta en junio, si quieren).

Y lo mismo que me gusta escribirlas, me encanta recibirlas. Creo que ya comenté en otra ocasión que cada vez recibo menos y sólo me escriben el banco y las empresas de propaganda. Así que, cuando veo una carta manuscrita para mí, me emociono. Este año, por mi cumpleaños, uno de los regalos que más me ha gustado fue abrir mi buzón y encontrarme una carta de puño y letra del socio. ¡Si es que es un solete...!

Si frente al fast-food se reivindica el slow-food, podríamos recuperar el escribir cartas, ¿no?. Que la comunicación sea algo más personal, atendiendo al otro y no un simple copia y pega como veo en algunos.

5 comentarios:

Fran dijo...

Ostras, es que lo que me comentaste del foro, tiene delito. Escribir el nombre de tu pueblo mal tres veces y ni molestarse en corregirlo...Que cambiar una b por una v no es abreviar, es meter la pata.

No se te da mal a ti eso de escribir cartas, no señora. Y no refiero a si la letra es más o menos bonita o si el dibujo me gusta más o menos. Te das tiempo, te explayas y transmites calor a quién recibe la carta. Así, una simple nota que acompañe a un regalo puede convertirse en un regalo por sí misma.

Yo me apunto a tu movimiento, aunque tal y como va correos por aquí, te pueden llegar las cartas para tu cumpleaños.

Un abrazo, anacrónica

Blas de Lezo dijo...

Tenéis otro mas en el equipo. No hay mayor deleite que leer algo del puño y letra, ver sus formas, sus borrones y sobre todo ver que en algún momento pasado dedicó unos minutos, horas o quiza varios días en pensar en ti mientras movía su mano al compas de su pensamiento.

Yo escribo a mano en un pequeño libro en blanco y cuando leo cosas de hace varios meses me maravillo, no por el arte de las palabras, sino por haberlas escrito, es como si volvieras a un pasado que no debiera llamarse pasado.

Un abrazo y mucha suerte

Blas

Lúcida dijo...

Apoyo totalmente la moción... yo hasta hago chantaje, y del sobrino que no recibo felicitación navideña en mi buzón "como dios manda" se queda sin regalo... quizá sea un poco cruel, pero hasta ahora funciona.

Armida Leticia dijo...

¡Lo confieso...que pena! Yo si utilizo en el cel el lenguaje abreviado, pero juro que procuro no abusar de las faltas de ortografía.

En el MSN, escribo bien. Reconozco que te asiste la razón.

Saludos desde México.

SOMMER dijo...

En mi blog reza un slogan "eres lo que escribes, eres como escribes" que trata de simbolizar un movimiento contra los mensajes abreviados y con faltas de ortografía tan comunes entre los chavales.
Me niego a ser uno de ellos. Odio las faltas de ortografía, odio las abreviaturas.
Ya tenéis un socio más.