martes, 2 de diciembre de 2008

Tonterías que se ven en la prensa

Gilipolleces a lo largo del día, se ven y escuchan muchas. Con abrir un periódico o encender un rato la radio o televisión tiene uno un buen surtido. Algunas de esas gilipolleces, asustan. En vez de argumentos y razones, vísceras y rencores. Pu.. madre. Cainitas, nos llaman por ahí fuera. Se quedan cortos. Caín, a nuestro lado, una nenaza.

Hay quien cree que por repetir muchas veces una mentira, esta se convierte en realidad (difama, difama, que algo queda) y que para defender sus argumentos, todo vale. A mí me recuerdan mucho a un señor con bigotito. Noo, a Charlot no. Al otro, a un tal Adolfo.

¿Por qué digo esto? Entre todas las perlas que adornan nuestro día a día, hoy me refiero a esta.

La actitud de la señora (¡qué cuesta arriba se me hace llamarla señora!) Valencia en la que todo vale, en la que se sublima la estulticia y el fanatismo, ofende a cualquiera que tenga dos dedos de frente.
¿Para cuándo sus disculpas o la dimisión?. Me imagino que ni a ella ni a los que la apoyan se les habrá pasado por la cabeza y aplaudirán a la gran y valiente política que es.

No sé si esta actitud y la de sus partidarios me da más pena o más asco. Aunque realmente, lo que me inspira, es miedo. Seco y profundo miedo.

5 comentarios:

Turulato dijo...

No he leído la noticia a la que te refieres, pues no entiendo el texto. Así que por todo comentario diré que he leído hoy otra noticia en que una de nuestras ministras -no se cual; son clones- dice que la violencia de genero -entiéndase en español, entre mujeres y hombres- es culpa de Franco.

Poledra dijo...

Los fanátismos dan eso, miedo, al menos a las personas razonables.

A mi me consuela pensar, bonita, que son cuatro gatos...

Un abrazo

Blas de Lezo dijo...

Creo que lo peor de la ignorancia es cuando esta nos domina y no somos conscientes de ello.
La invasión de escuadras bien formadas de ignorancia, de complejos bastardos de parecer poco demócratas nos está causando que cosas como las que nos señalas se prodiguen, se vean incluso como algo de progreso.

Aún me duele que para casi todos, cuando defines a alguien de catalanista es casi como si lo definieras de progresista y si por el contrario la palabra fuera españolista entonces eres el mas puro hijo del fascismo casposo.

Uno viaja, ve cosas, buenas o malas pero nunca ha visto que en tu propia sociedad, con la que has compartido triunfos, hambre, crisis, moneda, lengua, cultura se pueda ver aceptable que alguien compare las lenguas y el maltrato. Y lo peor es que haya gente que lo firme.
Quizá sea esta la verdadera esencia del español y ellos que aspiran a dejar de serlo se muestren como la verdadera esencia de lo puramente español, es decir Taifas y reyezuelos cristianos pegandose por una raya mas al borde del rio.

Si, creo que estamos equivocados, si deseas alcanzar ka españolidad sé como ellos. ¡Qué pena que ellos en su completa ignorancia desconozcan que ejercen de tales!

Perdón por el discurso pero es que estos temas me escuecen en el orgullo que uno aspira a tener sin mas, por disfrutar de una lengua inmensa sin que le tachen de españolazo, facha o quién sabe qué mas cosas.

Un beso en español, Blas

Fran dijo...

Si yo fuera habitante de La Coruña, ahora mismo estaría muy mosqueado solicitando la dimisión de esa "señora".
Bueno y sin serlo, desde aquí la pido, que es vergonzoso.

Penélope dijo...

Pero, a ver, que me he perdido algo...¿qué tiene que ver el tocino con la velocidad????

Saludos.